La felicidad, como todo, hay que trabajarla
Todos queremos ser felices. Los seres humanos pensamos que esta felicidad tiene que llegar a nosotros de una manera indirecta, es decir, creemos que conseguir ser felices a nivel personal no depende de nosotros mismos en su totalidad, sino que deberían ser las circunstancias las que nos permitan ser o no totalmente felices (creemos que cuando terminemos la universidad seremos felices, que cuando llegue el día de nuestra boda llegará la felicidad plena, que cuando llegue el bebé traerá bajo el brazo la felicidad...), pero ¿es eso exactamente así? ¿Cuando nos ocurren estas cosas en la vida, mantenemos esa felicidad constantemente o vemos como se va desvaneciendo poco a poco hasta casi desaparecer? ¿Es posible que nos consideremos infelices simplemente por el hecho de que hemos estado buscando constantemente la felicidad en hechos y circunstancias cambiantes, que nosotros no podemos controlar? La felicidad personal, como la mayoría de las cosas en esta vida, hay que trabajarla. ...