La felicidad, como todo, hay que trabajarla
1.
Auto-interés:
interésate por ti mismo, es sano mantener los propios intereses ligeramente por
encima de los de los demás, sin olvidar estos tampoco.
2.
Interés
social: es una consecuencia racional del auto-interés. Es difícil alcanzar la
felicidad en un entorno carente de preocupación por los demás.
3.
Autodirección:
hay que responsabilizarse de la propia vida y considerar que la responsabilidad
de sus metas recae fundamentalmente en nosotros mismos.
4.
Alta tolerancia
a la frustración: Tenemos derecho a equivocarnos. No se acaba el mundo por
aceptar que nos hemos equivocado. Lo sano es esforzarse por cambiar aquello que
se puede modificar y aceptar aquello que no se puede cambiar, pero sin
condenarnos por ello.
5. Flexibilidad:
es importante no establecer normas demasiado rígidas e inmodificables sobre
nosotros mismos o sobre los demás. Es mejor establecer normas que puedan
cambiarse según las circunstancias por las que estemos atravesando.
6.
Aceptar
la incertidumbre: A todos nos gustaría saber qué va a pasar y en qué momento
exacto va a ocurrir. Para conseguir la felicidad es importante que tengas en cuenta que el
mundo en el que vivimos es incierto, no podemos saber siempre qué va a ocurrir.
Las certezas se manejan en términos de probabilidades.
7.
Pensamiento
científico: pensamiento racional que consiste en establecer nuestros
pensamientos y creencias en términos de “desearía”, “me gustaría”… no en
términos imperativos como “debo hacer esto”, “tengo que”… Si nos centramos en
imperativos tales como debo o tengo, no nos permitiremos ningún fallo y cuando
inevitablemente este ocurra, nuestros sentimientos serán totalmente inadecuados
(tristeza, ira, depresión…)
8.
Auto-
aceptación: Aceptarnos por el simple hecho de estar vivos, no por el hecho de
obtener logos o por lo que los demás piensen sobre nosotros.
9. Asumir
riesgos: y no percibir como horrible la imposibilidad de predecir exactamente
los resultados de nuestras acciones.
10. Hedonismo (búsqueda del placer), pero
aceptando que no es conveniente sacrificar la gratificación futura por la
inmediata (la mayoría de las veces esperar una gratificación futura resulta más
gratificante y beneficiosa que obtener una gratificación inmediata)
11. No utopismo: hay que asumir que no siempre
se va a conseguir todo lo que se desea. No podemos evitar el dolor, pero sí
podemos reducir sus consecuencias emocionales.
Constantemente vemos ejemplos de gente con dinero, con amor, con todos los lujos a los que prácticamente nadie llegará en esta vida y sin embargo se han considerado infelices en sus vidas. ¿Depende entonces nuestra felicidad de factores externos? ¿ Es posible que nos encontremos la infelicidad precisamente por buscar la felicidad donde no existe? Tener éxito no depende de mí, tampoco tener los mejores lujos, ni tampoco puedo evitar los problemas... pero sí puedo aprender a cambiar el significado de estas cosas, y de esta manera ¡Aprender a ser feliz!
Comentarios
Publicar un comentario