Sí, pero no... Aprendiendo a ser asertivo/a.




Siendo asertivo/a, aprendiendo a decir NO


Hoy, nos toca hablar de eso que está tan de moda últimamente. Seguramente han sido muchísimas las veces que habéis oído hablar de algo así como “asertividad”. No es raro escuchar cómo nuestros amigos, padres, parejas… nos dicen “tienes que ser más asertivo, tienes que aprender a serlo”, pero ¿qué significa esa palabra? ¿Qué es ser asertivo? ¿Cómo puedo llegar a serlo? Si sientes curiosidad por saber qué te están pidiendo cuando te dicen que seas asertivo/a, presta atención a estas palabras.

 ¿Qué es la asertividad?

La asertividad es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular ni manipular a los demás. Los comportamientos asertivos suponen un saber defender las propias necesidades frente a las exigencias de los demás sin llegar a utilizar comportamientos agresivos o violentos.

La asertividad es el punto medio entre los comportamientos inhibidos propios de las personas tímidas o inseguras y los comportamientos violentos propios de las personas agresivas y egoístas. Existen pues, tres tipos de personas en este sentido. El inhibido o pasivo, que por lo general no es capaz de defender sus propios derechos debido a sus inseguridades. Para esta persona es mucho más sencillo aceptar los derechos y pensamientos de los demás que defender sus propios ideales, con lo que conseguiría no sentirse tan culpable. Por otra parte tenemos a las personas agresivas. Estas personas se caracterizan por defender sus derechos y opiniones por encima de las de los demás. Este tipo de personas se caracterizan por ser agresivas y egoístas, sin tener en cuenta los pensamientos y opiniones de las personas que le rodean. Es indiscutible que estos comportamientos no son los más adecuados. Seguramente todos nos hemos sentido identificados con este tipo de comportamientos o conocemos a alguien que se ajusta a uno de estos dos perfiles. Entre estos dos perfiles, nos encontramos el que podemos denominar el ideal, el asertivo. Es muy complicado llegar a ser asertivo y necesitamos en muchas ocasiones de profesionales que nos orienten a conseguirlo. La persona asertiva es capaz de defender sus derechos y opiniones pero siempre teniendo en cuenta que la persona que tiene enfrente también tiene sus propios derechos y opiniones. Es llegar a entender al que tengo enfrente (empatía) pero sin aceptar sus opiniones como obligaciones (pasivo) y sin exigir que mis ideas son superiores (agresivo).

Pongamos como ejemplo que alguien le pide el coche a otro que no desea prestarlo, éste puede reaccionar de diferentes maneras: 

  1. De forma inhibida: "bueno... te lo presto..."
  2. De forma agresiva: "¡no me da la gana prestártelo!"
  3. De forma asertiva: "lo siento, pero no acostumbro a prestarlo"
La persona inhibida y sumisa no defiende sus propios derechos, respeta a los demás pero no se respeta a sí misma. Sus esquemas mentales son del tipo: "Lo que yo piense o sienta no importa. Importe lo que tu sientas o pienses", "Es necesario ser querido y apreciado por todo el mundo" o "si digo lo que pienso los demás se molestarán conmigo". Sus sentimientos suelen ser frecuentemente de frustración, impotencia, culpabilidad y baja autoestima, ansiedad y temor. Sus comportamientos son inseguros: vacilaciones, bajo volumen de voz, bloqueos y silencios.

La persona agresiva defiende sus derechos de forma excesiva, no respetando a los demás y frecuentemente generando conflictos por este hecho. Carece de habilidades para relacionarse con la debida empatía. Sus esquemas mentales son del tipo: "Si no soy fuerte los demás se aprovecharán de mi", "Lo importante es conseguir lo que yo quiera". Sus sentimientos suelen ser de enfado, sentimiento de injusticia, soledad y abandono, baja autoestima, frustración y falta de control. Sus comportamientos son agresivos y retadores: contacto ocular desafiante, cara tensa, tono de voz elevado, interrupciones y habla tajante.

La persona asertiva sabe respetar a los demás sin dejar de respetarse a si misma. No pretende entrar en el esquema de ganar o perder en la relación con los demás, sino en ¿cómo podemos llegar a un acuerdo favorable a ambos? Su manera de pensar es más racional, actuando de forma más adaptativa a su vida y circunstancias. Sus sentimientos son más estables y controlados que los de las personas inhibidas o agresivas y derivado de todo esto su sentido de autonomía, autosuficiencia y autoestima es elevado.



Dicho todo esto podemos decir que no podemos clasificarnos en cada uno de estos tres tipos de personas. Todos tenemos en mayor o menos proporción algo de cada tipo. Pero lo que nos interesa es aumentar nuestro nivel de asertividad en detrimento de los otros tipos.


¿Contamos con derechos asertivos?

Derechos asertivos básicos

  1. El derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
  2. El derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.
  3. El derecho a reconocer mis propias necesidades, establecer mis objetivos personales y tomar mis propias decisiones.
  4. El derecho a cambiar.
  5. El derecho a decir "no" sin sentirme culpable.
  6. El derecho a pedir lo que quiero, aceptando a la vez que me lo nieguen.
  7. El derecho a pedir información y ser informado.
  8. El derecho a cometer errores.
  9. El derecho a obtener aquello por lo que pagué.
  10. El derecho a ser independiente.
  11. El derecho de gozar y disfrutar.
  12. El derecho a triunfar.
  13. El derecho a ser mi propio juez.
  14. El derecho a decidir el hacerme cargo o no de los problemas de los demás.
  15. El derecho de dar o no explicaciones sobre mi comportamiento.
  16. El derecho de no necesitar la aprobación de los demás.
  17. El derecho de no ser perfecto.
  18. El derecho a decidir no ser asertivo.



¿Qué es la respuesta asertiva, cómo puedo hacerlo?

Aquí tenemos una serie de respuestas asertivas que podemos utilizar en distintas situaciones. Míralas, estúdialas, entrénalas y ponlas en marcha, te irá muy bien.

Respuestas asertivas: 

  1. Asertividad Positiva: Consiste en expresarle algo positivo a otra persona, por ejemplo, "me gusta como lo has hecho", "te considero muy valioso para mí" o "te agradezco que te hayas acordado de mi".
  2. Respuesta asertiva espontánea: la das cuando te ves "pisado" por otros, cuando te interrumpen, te descalifican o te desvalorizan. Por ejemplo, "déjame que acabe y después hablas tú", "no necesito que me digas lo que he de hacer", "no me gusta que me critiques". Estas respuestas son dadas con voz firme y clara pero no agresiva.
  3. Respuesta asertiva escalonada: cuando la persona no se da por aludida a pesar de nuestros mensajes asertivos, se hace necesario aumentar escalonadamente, con paciencia y firmeza, nuestra respuesta inicial.
  4. Respuesta asertiva empática: se trata de ponerse en el lugar del otro para darle a entender que comprendemos su punto de vista y desde ahí hacerle comprender el nuestro.  Por ejemplo: "Comprendo que tienes mucho trabajo pero necesito que cumplas tu compromiso conmigo".
  5. Es una de las más eficaces estrategias para conseguir resolver los conflictos en las relaciones. El primer paso es identificar el comportamiento que no nos gusta, el segundo paso es comunicar lo que ese comportamiento nos hace sentir, el tercero es mostrar nuestra preferencia por otro tipo de comportamiento y el cuarto es reforzarle a esa persona si cambia y hace lo que le pedimos. Por ejemplo:
    1. "Cuando tú me gritas..."
    2. "me haces sentir mal..."
    3. "por ello, te ruego moderes tu tono de voz"
    4. "y yo te haré más caso a lo que me digas."
  6. Respuesta asertiva frente a la agresividad o la sumisión: Se trata de hacerle ver al otro las consecuencias que tiene en mí su comportamiento y sugerirle otro más adecuado. Por ejemplo, una persona agresiva que trata de imponer su punto de vista "Veo que estás enfadado y no me escuchas, ¿por qué no te paras un momento y escuchas lo que te quiero decir? Otro ejemplo con una persona de naturaleza inhibida: "Como no te expresas, me confundes un poco, ¿no podrías comentarme tu punto de vista?".

Ya sé lo que es la asertividad y qué hacer para ser asertivo, pero ¿Cómo lo entreno?

 Práctica de las estrategias asertivas.

Para adquirir los hábitos y estrategias de respuesta asertiva puedes seguir los siguientes pasos y practicarlos a diario:

  1. Describe clara y concretamente los comportamientos que necesitas mejorar, por ejemplo: "Decirle a X. que no quiero ayudarle en su trabajo". Haz una lista con todas las situaciones en las que necesitas ser más asertivo.
  2. Valora en una escala imaginaria que va del 0 al 10 el grado de dificultad que te supone afrontar asertivamente esas situaciones que has descrito en tu lista. Ordena tu lista desde la situación de menor dificultad a la de mayor.
  3. Escoge y empieza por la de  menor dificultad y escribe las respuestas asertivas que te gustaría practicar en esta situación. Si no se te ocurre ninguna imagínate a una persona asertiva ante la misma situación, ¿Qué diría?, ¿Cómo se comportaría?  
  4. Ensaya estas respuestas asertivas de viva voz tu solo, ante una grabadora, videograbadora o ante una persona de confianza que te pueda apoyar.
  5. Practica en la realidad la situación elegida. Cuantas más veces la puedas repetir, más adiestramiento asertivo estarás alcanzando. Cuando te sientas seguro en esta situación pasa a practicar la siguiente en tu lista de situaciones.

La asertividad es un tipo de comunicación muy eficaz y que nos ayuda a solucionar problemas en nuestro día a día. Con un buen entrenamiento, conseguirás ser más asertivo/a, de manera que tus relaciones con los demás mejorarán sustancialmente. Entrena a diario, como si del gimnasio se tratara, verás cómo los resultados te sorprenden. ¡A por ello!


Espero os pueda ayudar.
Un beso, Nuria






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