Aprendiendo a educar: el tiempo fuera
Educar
a tu hijo: el tiempo fuera
El tiempo fuera es una técnica psicológica que pueden emplear padres y
educadores con los niños para cambiar o eliminar una conducta que está
resultando problemática.
El tiempo fuera es lo que se llama un entrenamiento en omisión, es decir,
lo que se trata es de privar al niño del reforzador causante del problema así
como aislarlo del contexto durante un período breve de tiempo (un minuto por
edad hasta llegar a 5 minutos máximo) cuando aparezca la conducta que deseamos
eliminar.
Lo primero que hay que saber para entender esta técnica es lo siguiente: “tanto
adultos como niños tendemos a llevar a cabo un comportamiento determinado
cuando es recompensado (es lo que llamamos reforzador positivo, por ejemplo,
una chocolatina en el supermercado) al igual que dejamos de llevarlo a cabo cuando
es ignorado o reforzado negativamente (castigo)". Partiendo de esta premisa
podemos entender determinadas situaciones que vemos en el día a día, como por
ejemplo la siguiente:
Una madre va al supermercado con su hijo de tres años y cuando llegan a la
caja el niño entra en una rabieta incontrolable porque quiere que le compren
una chocolatina. Harta de aguantar la situación, la madre accede y finalmente le
compra la chocolatina”. En este caso la madre, sin darse cuenta, está
reforzando o recompensando la conducta del niño y le está transmitiendo el
mensaje de que si el niño llora y patalea, entonces conseguirá lo que busca.
La técnica del tiempo fuera es una técnica de modificación de conducta muy
eficaz si se lleva a cabo adecuadamente, por eso me existen una serie de
recomendaciones que convendría llevar a cabo a la hora de hacer esta técnica.
Algunas recomendaciones para llevar a cabo adecuadamente la técnica del
tiempo fuera:
1- El sitio al que lo retiremos temporalmente debe ser un sitio en el que no tenga al alcance juegos u otras compañías para entretenerse, es decir, es una aislamiento del contexto en el que se ha producido el problema. No buscamos un sitio desagradable para el niño, sino más bien un sitio aburrido, donde no pueda hacer nada que le permita pasar el tiempo libre de manera divertida.

2- Debemos trasladarlo inmediatamente después de aparecer la conducta que queremos que desaparezca. No sirve de nada que aparezca el problema y a la media hora se aplique un tiempo fuera, pues el niño no aprenderá que el castigo es una consecuencia inmediata de su comportamiento.
3- Hay que tratar de no discutir con él en el momento de la retirada, así como darle explicaciones muy elaboradas sobre el por qué. Sí puedes explicarle, con un tono calmado pero seguro e imperativo, el motivo de su retirada. No se trata de que el niño nos vea desbordados, pero sí enfadados. La idea de esta técnica es lanzarle un mensaje bastante claro de que ha hecho algo mal y que estamos muy disgustados con él.
4- No podemos permitir que salga antes de tiempo del lugar de aislamiento, recordando siempre que el tiempo que estará fuera no será superior a los 5 minutos aproximadamente. Lo normal es establecer el tiempo en un minuto de aislamiento por año de edad y no superando los 5 minutos.
5- Debemos tener cuidado que esta retirada física no conlleve algún tipo de beneficio indirecto al niño. Por ejemplo si el niño consigue dejar de estudiar o evitar comer algo que no le gusta, lo que haríamos es reforzar la conducta inadecuada en este caso.
6- Cuando termine el tiempo de retirada es conveniente preguntar al niño el por qué de su aislamiento para saber si ha entendido bien el mensaje que hemos querido transmitirle.
Es importante también conocer qué tipos de aislamiento existen y podemos llevar a cabo, y estos son:
* Tiempo fuera de aislamiento: se traslada al niño a otro lugar, fuera de la situación que refuerza la conducta a extinguir (por ejemplo a un pasillo).
* Tiempo fuera de exclusión: el niño permanece en la misma situación pero no se le permite ni observar a los demás ni tener acceso a lo que están haciendo. Ejemplo: la silla en el rincón.
* Tiempo fuera de no exclusión: el niño permanece en la misma situación y puede observar, pero no puede llevar a cabo lo que hacen los demás.
El tiempo fuera es una técnica muy eficaz para reducir conductas inadecuadas cuando se lleva a cabo adecuadamente. Es importante llevar a cabo todas las recomendaciones citadas anteriormente para que los resultados sean óptimos.
nuriamm.psicologa@gmail.com
existe el tiempo fuera total?
ResponderEliminarQue se hace cuando pones al niño en tiempo fuera y no quiere sentarse? No te hace caso? Cuando se sale del lugar y forma perreta o se va corriendo?
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