Detectar la depresión, mitos y verdades
Muchas veces oímos decir la siguiente frase "hoy estoy super deprimida, ha sido un mal día y me he deprimido", ¿pero realmente estas personas tienen una depresión?. La depresión es una enfermedad, y como tal tiene que ser diagnosticada lo antes posible para poder llevar a cabo un tratamiento tanto farmacológico como psicológico. Y parece sorprendente, pero aunque es uno de los trastornos mentales más frecuentes en el mundo, por no decir el que más, aún hay mucha gente que confunde el tener un bajón en el estado de ánimo (hecho totalmente normal ante diferentes situaciones de la vida) con una enfermedad con sus síntomas, su diagnóstico y su tratamiento, como son los trastornos del estado de ánimo y en concreto en este caso la depresión.
Y bien es cierto, que como en muchso aspectos en esta vida, la depresión también cuenta con una serie de mitos que hacen que la gente se confunda impidiendo en casos graves que se pida ayuda psicológica o bien haciendo un mundo de lo que realmente es un momento de la vida en el que tu estado de ánimo puede estar decaído. Para que la gente empiece a diferenciar la realidad de la ficción en esta terrible enfermedad, yo os dejo aquí los mitos más frecuentes que se oyen acerca de la depresión:
La depresión se da en personas demasiado débiles para enfrentarse a la vida: No es cierto, la depresión es una enfermedad causada por un desequilibrio en nuestros neurotransmisores y que puede sufrir cualquier persona, personas más débiles, más fuertes, personas que aparentemente no tienen un problema grave en sus vidas. Es una enfermedad... y como cualquier otra enfermedad, viene, y hay que curarla.
Todos tenemos los mismos síntomas ante la depresión: Aunque es cierto que como en toda enfermedad, los síntomas son muy comunes entre los diferentes enfermos (y eso es lo que nos permite diferenciarla de otros trastornos del estado de ánimo), algunos enfermos presentan síntomas de desesperanza, ideación suicida... sin embargo en otros los síntomas que más se acentúan son la ansiedad, la irritabilidad, pérdida o ganancia de apetito...
Puedo dejar los antidepresivos cuando a mí me apetezca: Falso. En la mayoría de los casos es necesario que la persona tenga que tomar diferentes antidepresivos, y aunque es cierto que cada vez los efectos secundarios e estos medicamentos son menores, en ningún caso se recomienda dejar los antidepresivos por cuenta propia, ya que la recaída de los síntomas estaría asegurada. Es un medicamento que debe retirarlo el psiquiátra o el médico de cabecera de manera gradual y tal y como él o ella consideren.
La depresión está solo en tu cabeza: Falso. Aunque es cierto que en la mayoría de los casos la depresión se debe a un desequilibrio de diferentes neurotransmisores de nuestro cerebro, por ejemplo, la serotonina, también hay casos en los que la depresión viene causada o acusada por diferentes cambios físicos que aparecen en el cuerpo. Algunos ejemplos son: hipotiroidismo, algunas infecciones, esclerosis múltiple...
Es la melancolía de la maternidad, no es depresión: Falso. Cerca del 10% de las mujeres que dan a la luz sufren un tipo de depresión "la depresión postparto". Es una enfermedad real y como tal hay que tratarla. Otro porcentaje un poco inferior sufre fluctuaciones del estado de ánimo sin llegar a ser depresión tras el parto. Este tipo de depresión tiene los mismos síntomas que la depresión que todos conocemos, añadiéndole síntomas tales como la dificultad para estrechar lazos con el bebé o pensamientos de hacerse daño a sí misma o al hijo.
El suicidio ¿se avisa, se intenta llamar la atención, qué pasa?. La ideación y los intentos suicidas en personas deprimidas son síntomas reales. Si bien es cierto que hay personas con diagnóstico de depresión a las que no se les pasa por la cabeza esta idea, si que hay un porcentaje de personas que tienen ideación o incluso intentos de suicidio. Ante estos casos SIEMPRE hay que avisar a los psicólogos, familiares... para estar atentos e intervenir lo más pronto posible, dejando los objetivos de intervención que se estén tratando en ese momento y abordando el suicidio de la manera más rápida posible. En cuanto al suicidio existen muchos mitos también, por ejemplo, "el que quiere suicidarse no avisa" Falso, nunca ante una amenaza de este tipo hay que pensar que la persona realmente no quiere hacerlo, tienen que saltar todas las alarmas, porque no es cierto que el que quiere suicidarse no avisa, y el que avisa no lo hará. Es una idea que ronda por la cabeza y que en un momento de saturación y de ruptura mental puede llevarse a cabo.
¿Pero qué es la depresión? Según el manual de diagnóstico utilizado por psicólogos y psiquiátras, DSM-IV-TR
Criterios para el episodio
depresivo mayor:
A. Presencia de cinco (o más) de los siguientes síntomas durante
un período de 2 semanas, que representan un cambio respecto a la actividad
previa; uno de los síntomas debe ser 1 estado de ánimo depresivo o 2
pérdida de interés o de la capacidad para el placer.
Nota: No se incluyen los síntomas que son claramente debidos
a enfermedad médica o las ideas delirantes o alucinaciones no congruentes
con el estado de ánimo.
1. estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada
día según lo indica el propio sujeto (p. ej., se siente triste o vacío)
o la observación realizada por otros (p. ej., llanto). En los niños
y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable
2. disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u observan los demás)
3. pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (p. ej., un cambio de más del 5 % del peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del apetito casi cada día. Nota: En niños hay que valorar el fracaso en lograr los aumentos de peso esperables
4. insomnio o hipersomnia casi cada día
5. agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable por los demás, no meras sensaciones de inquietud o de estar enlentecido)
6. fatiga o pérdida de energía casi cada día
7. sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi cada día (no los simples autorreproches o culpabilidad por el hecho de estar enfermo)
8. disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una observación ajena)
9. pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse
2. disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u observan los demás)
3. pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (p. ej., un cambio de más del 5 % del peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del apetito casi cada día. Nota: En niños hay que valorar el fracaso en lograr los aumentos de peso esperables
4. insomnio o hipersomnia casi cada día
5. agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable por los demás, no meras sensaciones de inquietud o de estar enlentecido)
6. fatiga o pérdida de energía casi cada día
7. sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi cada día (no los simples autorreproches o culpabilidad por el hecho de estar enfermo)
8. disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una observación ajena)
9. pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse
B. Los síntomas no cumplen los criterios para un episodio mixto.
C. Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo
o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad
del individuo.
D. Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos
de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) o una enfermedad
médica (p. ej., hipotiroidismo).
E. Los síntomas no se explican mejor por la presencia de un
duelo (p. ej., después de la pérdida de un ser querido), los síntomas
persisten durante más de 2 meses o se caracterizan por una acusada incapacidad
funcional, preocupaciones mórbidas de inutilidad, ideación suicida,
síntomas psicótícos o enlentecimiento psicomotor.
Criterios para el diagnóstico
de F32.x Trastorno depresivo mayor, episodio único (296.2x)
A. Presencia de un único episodio depresivo mayor.
B. El episodio depresivo mayor no se explica mejor por la presencia
de un trastorno esquizoafectivo y no está superpuesto a una esquizofrenia,
un trastorno esquizofreniforme, un trastorno delirante o un trastorno
psicótico no especificado.
C. Nunca se ha producido un episodio maníaco, un episodio mixto
o un episodio hipomaníaco.
Nota: Esta exclusión no es aplicable si todos los episodios
similares a la manía, a los episodios mixtos o a la hipomanía son inducidos
por sustancias o por tratamientos o si se deben a los efectos fisiológicos
directos de una enfermedad médica.
A. Presencia de dos o más episodios depresivos mayores.
Nota: Para ser considerados episodios separados tiene que haber
un intervalo de al menos 2 meses seguidos en los que no se cumplan los
criterios para un episodio depresivo mayor.
B. Los episodios depresivos mayores no se explican mejor por
la presencia de un trastorno esquizoafectivo y no están superpuestos
a una esquizofrenia, un trastorno esquizofreniforme, un trastorno delirante
o un trastorno psicótico no especificado.
C. Nunca se ha producido un episodio maníaco, un episodio mixto
o un episodio hipomaníaco.
Nota: Esta exclusión no es aplicable si todos los episodios
similares a la manía, a los episodios mixtos o a la hipomanía son inducidos
por sustancias o por tratamientos, o si son debidos a los efectos fisiológicos
directos de una enfermedad médica.
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